Consejos para cultivar menta en tu mesa de cultivo
Por Victoria Fuller
No es ningún secreto que nuestras mesas de cultivo y jardineras elevadas son el hábitat perfecto para cultivar flores, plantas y hortalizas, pero a veces se pasa por alto el maravilloso mundo de las hierbas aromáticas, así que en la entrada de hoy queremos centrarnos en una de las hierbas más fáciles de cultivar en casa: ¡la menta!

La menta (o mentha) pertenece a la familia Lamiaceae y existen alrededor de 24 especies de la planta, y con tantas variedades no es de extrañar que haya innumerables recetas e ideas para incorporar la menta a tu vida diaria. Hoy vamos a compartir algunas de ellas contigo junto con algunos consejos y trucos sobre cómo cultivar tus propias hierbas aromáticas.
La menta es una planta muy fácil de cultivar en casa, el truco está en asegurarte de que tus plantas reciban algo de sol pero estén plantadas en sombra parcial. La menta prospera especialmente bien en climas cálidos (como Arizona). Mantener tus plantas regadas también es clave para el éxito, asegúrate de que tus plantas no se sequen en absoluto y mantenlas podadas y recortadas para fomentar la producción de hojas. Si plantas tu menta a partir de semillas, tardarán unos 2 meses en alcanzar los 15-20 cm de altura y estar listas para cosechar.

Aquí tienes algunos usos populares para tu menta cultivada en casa:
Infusión
Añadir hojas de menta a tu infusión habitual es una forma deliciosa de aprovechar los beneficios antiinflamatorios, relajantes y calmantes de la planta, además de no contener cafeína y ayudar a reforzar tu sistema inmunitario.
Champú y cuidado de la piel
La sensación de hormigueo que sientes al aplicar o consumir menta es una sensación causada por los termorreceptores de tu piel al integrar el mentol, lo que produce una agradable sensación de frescor. La menta también es calmante y relajante, pero también puede estimular el flujo sanguíneo, por lo que puede ayudar a estimular el cuero cabelludo y promover el crecimiento de cabello nuevo.

Repostería y cocina
¡La menta es un ingrediente excelente tanto para platos dulces como salados! Añadir menta a tus recetas no solo aporta ese sabor refrescante que todos conocemos y amamos, sino que también se sabe que mejora la salud digestiva, reduce los síntomas de alergia y ayuda a aliviar los síntomas del resfriado común. Algunas recetas populares que pueden incluir menta son: adobos y salsas para carne, galletas, salsas y muchas más.
Cócteles
¡Ningún bar está completo sin unas deliciosas hojas de menta fresca para decorar y añadir a tus bebidas! El famoso Mojito es uno de los cócteles con menta más populares. Para hacer tu propio cóctel refrescante en casa necesitarías algunas de tus hojas de menta recién lavadas y cortadas, 45 ml de ron blanco, 30 ml de zumo de lima fresco, 2 cucharaditas de azúcar y agua con gas al gusto.

Al preparar tu menta para incorporarla a tu vida diaria es importante recordar algunas cosas:
- Asegúrate de usar un cuchillo afilado para cortar tus hojas de menta, ya que usar un cuchillo sin filo puede hacer que las hojas se magullen y, como resultado, pierdan parte de su sabor y potencia.
- Guarda tus hojas de menta cortadas en una bolsa de plástico sellada en el frigorífico hasta 1 semana para mantener la máxima frescura después de cosechar y preparar.
- Al añadir menta a las recetas, opta por añadirlas hacia el final del proceso de cocción; esto les ayudará a mantener su textura y delicado sabor. También es mejor añadir las hojas de menta crudas cuando las añadas a las recetas.
- Asegúrate de lavar bien tu menta antes de consumirla para garantizar que no haya sorpresas desagradables en tus platos.
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